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Producción de vídeo

Actualmente, el uso de imágenes en movimiento para reforzar la presencia de la propia empresa en internet es casi de rigor. Trátese ya de una película de imagen institucional, de la presentación de un producto en la página web o de vídeos how-to en un portal de vídeos tal como YouTube™, los usuarios disfrutan viendo las cortas películas. El hecho de que la búsqueda universal de Google™ complemente a menudo sus resultados con imágenes y vídeos demuestra que éstos últimos ya forman parte permanente de la web.

La producción de un vídeo no tiene por qué costar una fortuna. Es posible producir vídeos de muy alta calidad con un presupuesto pequeño, independientemente de si se habla de uno o de 100 clips. Por otro lado, tampoco resulta necesario siempre realizar producciones de alta gama. Muchas veces los vídeos que no parecen realizados por un profesional parecen más próximos y generan simpatía en los usuarios, lo que por otro lado tampoco significa que detrás de este tipo de producciones no exista un concepto definido, un guión clásico y una producción profesional con una excelente edición. Naturalmente, el tipo de vídeo elegido dependerá por completo de las necesidades individuales. La producción de un vídeo de imagen corporativa difiere en carácter respecto a un tutorial o a un anuncio publicitario destinado a extenderse de forma viral.

No se debe producir vídeo sin optimización

Sin embargo, sólo vale la pena producir un vídeo si posteriormente se trabaja activamente en que los usuarios sean capaces de encontrar los vídeos y en que los vean. Por ejemplo: para ocupar un buen posicionamiento en la búsqueda universal, se recomienda producir varios vídeos y colocarlos online. Al igual que en la optimización clásica en motores de búsqueda, se debe reforzar la relevancia acerca de un tema, lo que sucede no en última instancia gracias al número de vídeos de que se dispone relativos a un campo temático. El nombre del archivo, el título y el texto de la descripción constituyen otros aspectos a considerar. De modo que la producción del vídeo es sólo el primer paso, y la optimización el segundo. Esta es la única forma de que los usuarios encuentren el vídeo y lo vean, y sólo así se rentabiliza la producción del vídeo.