el + en marketing online

Talleres de contenido

Los talleres de contenido resultan interesantes para todos aquellos que desean realizar la creación y optimización de contenidos de forma autónoma. Sin embargo, no basta con disponer de los recursos humanos necesarios dentro de la compañía, también son fundamentales el entrenamiento y la actualización continua en contenidos de SEO, debido a que en esta área no existe ninguna regla eterna que esté grabada en piedra. Mediante un taller de contenido se puede preparar a algunos redactores o incluso a todo el equipo de redacción en una cuantas horas. Por supuesto, algunos conocimientos se pueden adquirir en internet, pero en la mayoría de los casos no se puede saber de dónde proviene la información ni si continua siendo actual, y el planteamiento posterior de dudas o consultas suele resultar bastante problemático.

Taller personalizado de contenido

En el marco de un taller de contenido, un experto en SEO expone a su equipo cómo se debería redactar un texto bien optimizado para los motores de búsqueda. Además, en el taller se aclaran las relaciones entre el contenido y el resto de disciplinas de SEO y se explican grandes y pequeños trucos y atajos. Utilizando ejemplos extraídos de su mismo campo temático o incluso textos de la propia página web, lo aprendido se lleva a la práctica. Un buen taller de contenido siempre se cierra con una ronda de discusión y preguntas, en las que se puede plantear abiertamente cualquier interrogante y se zanjan todas las dudas. Una directriz que incluye las informaciones más relevantes ayuda a los redactores en la creación de los primeros textos de SEO. Y si acaso más tarde surgieran problemas, el conferenciante debería continuar aportando asesoramiento y asistencia. De modo que un taller de contenido no sólo incluye la formación para su empresa, sino también la asistencia a los redactores en su labor diaria.

Por otra parte, un taller de contenido también resulta adecuado cuando se encarga la redacción de textos de SEO a un tercero, pues sus empleados deberían conocer los fundamentos de redacción de dichos textos con el fin de que puedan evaluar al redactor externo y más tarde participar activamente en el diseño y la optimización textual de la página web.

A propósito: sí que existe una regla grabada en piedra, que se puede revelar sin necesidad de realizar un taller de contenido. Es la que dice: “Cree páginas web en primer lugar para los usuarios, no para los motores de búsqueda” (se puede leer en la guía para webmasters, Central de webmasters de Google™). Aprenderá cómo lograr que estos textos también se correspondan con los requisitos de los motores de búsqueda asistiendo a un taller de contenido.