Desarrollo web y diseño 


El desarrollo web, nacido al mismo tiempo que Internet, es el proceso de escribir un sitio o página web en lenguaje técnico. Este es un paso esencial para que el contenido tenga un tiempo de carga bajo y para que llegue a los internautas siempre que estos lo necesiten.

La creación de webs se basa en el uso de lenguajes de programación web —como, por ejemplo, HTML, CSS, JavaScript, PHP, Phyton, Swift, Kotlin o TypeScript—, para generar programas que luego son ejecutados por ordenadores. Las instrucciones se publican en Internet y se hacen efectivas en los servidores. Dependiendo de las necesidades de los responsables del sitio o de la página web en cuestión, se puede recurrir únicamente a elementos de texto y gráficos estáticos, o bien introducir también elementos interactivos, como sucede con los sites de e-commerce (por ejemplo, un carrito de la compra en el que añadir aquellos productos y servicios que el usuario desee adquirir). 

El desarrollador web es el profesional que se encarga de todas las funciones técnicas de un sitio web o de una aplicación web. Dependiendo de los requisitos especificados, analiza las necesidades del cliente y plantea la solución técnica más adecuada. Después, desarrolla la funcionalidad del sitio o la aplicación web  escribiendo líneas de código (script). Su labor también incluye el diagnóstico y la resolución de las posibles incidencias que puedan surgir durante el desarrollo web. La versatilidad, la autonomía y la adaptabilidad, así como el cumplimiento de los plazos pactados con el cliente, son algunas de las cualidades que debe reunir este perfil profesional. 

En cuanto a sus habilidades, los desarrolladores web poseen sólidos conocimientos en diversos lenguajes de programación y en sistemas de hosting (es decir, los servicios en línea que permiten publicar un sitio o aplicación web). Asimismo, también están preparados para escoger el gestor de contenidos (en inglés, content management system o CMS) que más se adecue a las necesidades de la empresa y a su equipo humano. Algunos ejemplos de CMS son WordPress, que actualmente posee una cuota de mercado cercana al 60%; Drupal, Joomla, Magento, Prestashop o Shopify. 

A esto hay que añadir la habilidad para el diseño de bases de datos. Una base de datos bien diseñada es un aspecto irrenunciable para que la información sea coherente, para eliminar datos repetidos, para permitir consultas de eficientes y, en definitiva, para mejorar la metodología de trabajo en el seno de la organización. Por descontado, las bases de datos deben ajustarse a lo que estipula la Ley Orgánica de Protección de Datos 3/2018. De lo contrario, la compañía podría enfrentarse a cuantiosas sanciones derivadas de su incumplimiento. 

En cualquier caso, hay que subrayar que desarrollar un sitio web y publicarlo no es suficiente para asegurar el éxito de un proyecto online. Para que este brinde el rendimiento esperado, hay que actualizarlo periódicamente, mediante la publicación regular de contenido relevante y a través de la difusión constante del mismo en redes sociales, como Facebook, Instagram, Twitter o LinkedIn. Estas tareas las puede desempeñar internamente la empresa, valiéndose de perfiles profesionales como content managers, content curators, community managers o social media managers. No obstante, muchas empresas prefieren delegar estas funciones a agencias de marketing online. 

Diseño de webs corporativas


Hace unos años, el político estadounidense Al Gore acuñó la siguiente máxima: “Si no sales en televisión, no existes”. Una afirmación que hoy es perfectamente válida para Internet. De hecho, una compañía que no disponga de un sitio web propio está dejando escapar numerosas oportunidades de negocio. 

Sin ir más lejos, según un estudio reciente, el 56% de los internautas desconfía de aquellas empresas que carecen de un sitio web. Del mismo modo, también es importante contar con un dominio y una dirección de correo electrónico propios para velar por una buena reputación online. En este sentido, no hay que perder de vista que un usuario solo tarda 50 milisegundos en formarse una opinión sobre un sitio web.

En cualquier caso, hay más motivos por los que conviene tener un sitio web. Hoy por hoy, más del 80% de los usuarios busca información en Internet antes de adquirir un determinado producto o servicio, entenderemos que disponer de un web corporativo es un aspecto irrenunciable para garantizar la competitividad de cualquier empresa. De hecho, cada vez son más los usuarios que se acogen al webrooming (es decir, informarse de un producto online antes de comprarlo en una tienda física) o al showrooming (la acción inversa, que se basa en inspeccionar un artículo en un centro comercial antes de adquirirlo online). No contar con una web propia, por lo tanto, situaría a la empresa fuera de estas tendencias. Una amenaza que cualquier diseñador web tiene siempre en mente. 

En segundo lugar, un sitio web le permite posicionarse como un experto en su marco de actividad. Y cuando esto ocurre, se calcula que las empresas consiguen atraer de media un 55% más de visitantes.

Otro de los motivos que por los que conviene apostar por el diseño de webs corporativas es la necesidad de tener el control total de la comunicación empresarial. A diferencia de las redes sociales, el sitio web pertenece única y exclusivamente a la empresa. Por lo tanto, no depende de las limitaciones propias de una plataforma externa (formato, algoritmo de distribución, condiciones de uso, etc.), lo que da una libertad total para informar acerca de la actividad empresarial y relacionarse con los clientes actuales y potenciales. 

En relación con el punto anterior, tampoco hay que olvidar que una web bien diseñada permite construir un canal de captación de tráfico orgánico propio, independiente, por lo tanto, de campañas de publicidad de pago o redes sociales. Así, la empresa no está a expensas de posibles cambios de las condiciones de uso o de la disponibilidad de terceros. Estos visitantes, a su vez, pueden convertirse en contactos o leads si facilitan sus datos personales (empleando para ello un formulario, por ejemplo). A partir de aquí, y haciendo uso de técnicas como el lead scoring, se puede educar a los usuarios en los beneficios de la empresa y sus productos y acompañarlos durante todo el customer journey hasta que estén listos para convertir sus visitas en ventas.

Pero aún hay más razones para priorizar el diseño de webs corporativas. En el caso de las tiendas online, estos sites permiten a los usuarios comprar en cualquier momento y de forma segura. Una tendencia que, aunque ya estaba experimentando un crecimiento exponencial antes de la pandemia de COVID-19, se ha intensificado aún más a raíz de este episodio, con incrementos en algunos sectores de hasta el 60%. 

Finalmente, tampoco hay que perder de vista que una web corporativa puede ser un excelente canal de atención al cliente. No solo para indicar los medios habituales (por vía telefónica, por correo electrónico, rellenando un formulario de contacto, remitiendo a los perfiles sociales corporativos, etc.), sino también brindando otras opciones que proporcionen una atención automática, utilizando herramientas como chatbots.

Por todo ello, es esencial crear una web corporativa adaptada a las necesidades de la empresa, con un diseño responsivo optimizado para ordenadores, teléfonos móviles, tabletas y smartwatches, y con un look and feel que transmita la identidad corporativa y los valores de la empresa. Todos estos aspectos centrarán la atención, pues, del proceso de diseño gráfico del front-end. 

Diseño de e-commerce


Como se ha indicado anteriormente, el e-commerce o comercio electrónico lleva años experimentando un fuerte crecimiento, y todavía está lejos de llegar a tocar techo. Las razones que explican este fenómeno son diversas, si bien tienen que ver con que la venta online resulta beneficiosa para tanto para los distribuidores y proveedores como para los consumidores finales.

En el caso de los compradores, una tienda online les proporciona toda la información acerca de los productos a la venta (precio, colores disponibles, talla, material, etc.), así como los métodos de pago y envío y del servicio posventa (por ejemplo, la garantía o el plazo de devolución). Además, la entrega del pedido se realiza a domicilio (o en un establecimiento de la compañía), y dentro de los plazos indicados por el proveedor. Además, los precios en Internet a veces son más bajos que los que se aplican en las tiendas online. 

En lo que respecta al vendedor, la venta a distancia le permite ahorrarse una parte importante de los costes derivados de una tienda física (por ejemplo, los gastos derivados de la contratación de personal o del alquiler de un local). No obstante, quizás el beneficio más importante estriba en la posibilidad de vender en cualquier momento y en cualquier punto del planeta al que pueda llegar mediante el servicio de logística contratado. Por lo tanto, contribuye decisivamente a la internacionalización del negocio.  

Para que un sitio de e-commerce sea efectivo, es importante que proporcione una buena experiencia de usuario (en inglés, UX), gracias a un diseño intuitivo y que facilite la navegación. Durante el proceso de pago, también es importante que no haya puntos de fuga que puedan hacer que el cliente abandone el embudo de conversión (funnel) antes de hacer el pago. Igualmente, es recomendable facilitar el mayor número posible de opciones de pago (por tarjeta de crédito o débito, por PayPal, por Bizum, contra reembolso, etc.), para adaptarse a las preferencias del cliente y ceñirse a los protocolos de seguridad SSL/TLS. 

Estos son algunas de las variables que debe tener en cuenta cualquier diseño de e-commerce para lograr una tienda online rentable y eficaz. 

Programación web ad hoc


Cada vez más empresas recurren al desarrollo de aplicaciones web o apps. Flexibles y potentes al mismo tiempo, las aplicaciones web brindan la posibilidad de adaptarse una gran cantidad de proyectos. Ya sea una solución interna o el desarrollo de un servicio para los usuarios, las tecnologías web ofrecen diversas ventajas: facilidad de instalación y actualización, posibilidad de integración con diversas herramientas de software o de un sitio web, monitorización avanzada de su actividad, control de hardware y de los dispositivos conectados, recopilación y gestión de datos (Big Data), mejora de los procesos internos… Estos son solo algunos ejemplos que muestran por qué las aplicaciones realizadas mediante programación web ad hoc pueden ser extremadamente útiles para la empresa. 

Cualquiera que sea la naturaleza de un proyecto online, este puede potenciarse mediante el uso de una aplicación web personalizada. Accesible con cualquier navegador web, a diferencia del software tradicional, una aplicación web no precisa de ninguna instalación especial. Una simple conexión a Internet es suficiente, y todo por un coste a menudo inferior que el de un software tradicional. 

Mediante la programación web ad hoc, se pueden crear tres tipos de aplicaciones: las aplicaciones nativas, concebidas y desarrolladas específicamente para un sistema operativo concreto y la plataforma de desarrollo de su fabricante (iOS, Android, etc.); las aplicaciones web, aquellas que son compatibles con cualquier entorno (si bien suelen ofrecer menor seguridad y una peor experiencia de usuario, al no contemplar las características específicas de cada sistema operativo), y las aplicaciones híbridas, que conjugan la versatilidad del desarrollo web y se adaptan al dispositivo de una app nativa.

Los posibles usos de las aplicaciones web son casi infinitos y siguen incrementándose con el tiempo. Sin ir más lejos, pueden utilizarse para la monitorización de pedidos online, para la gestión de leads, para que los usuarios pueden efectuar reservas y modificarlas sin ponerse en contacto con la empresa, etc.  

Por eso, aquellos negocios que deseen mejorar su productividad y la de sus empleados, pueden recurrir a la programación web ad hoc, ya que esto pondrá a su alcance  una herramienta ágil, intuitiva, rápida y eficiente. Confiando en una agencia de marketing digital, un equipo de desarrolladores web analizará las características y las necesidades de cada empresa para crear la aplicación personalizada que más se adecue a sus dinámicas y expectativas. 

Confía en una agencia especializada en diseño web y programación


Como se ha visto anteriormente, cuidar del diseño web y la programación del site de la empresa es un aspecto imprescindible para lograr un negocio competitivo. Por eso, si deseas poner en marcha tu propio sitio web, rediseñar algunas páginas web o realizar un relanzamiento web, es conveniente que confíes únicamente en profesionales especializados, que te aseguren un diseño escalable, con los mejores CMS y que sea de fácil manejo y mantenimiento para el personal de la compañía. 

En B2 Performance, contarás con el respaldo de diseñadores y programación web experimentados y con amplios conocimientos de marketing online, que te apoyarán en todo momento antes, durante y tras el proceso de creación de tu website. ¿Aún tienes dudas? En ese caso, llámanos al número de teléfono (+34) 93 532 93 78, mándanos un e-mail a info@b2-performance.es  o completa nuestro formulario de contacto. Estaremos encantados de atenderte y asesorarte. 

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